viernes, 18 de junio de 2010

Acuérdate de vivir

Ilustración: Gaelle Boissonmard


Pasan los días.
Duele menos al pensar. Poco a poco el cuerpo vuelve a la normalidad. Ha costado.
No necesité legrado, a cambio sangré durante diez días. Al principio dolía, con calambres, luego se calmó. Se suponía que en una semana la beta se normalizaba. Yo he necesitado tres (los brazos parecen un colador con tanta analítica). Lo malo de eso ha sido que mi cuerpo ha seguido pensando que estaba embarazada. El pecho aumentado, náuseas en el tren y en el avión (es la primera vez que entiendo porqué ponen esas bolsas de papel en el asiento). Odiaba los síntomas, odiaba tenerlos sin estar embarazada.
Ahora ya han desaparecido. Lo que no se es cúanto tiempo tardaré en recuperar mi ciclo. Me controlo la temperatura basal y sigue en la linea baja. No se si subirá. Puede que no haya ovulación en un tiempo. Ni idea, nunca he pasado por esto.
El ginecólogo me ha dicho que no hay problema en volver a empezar en cuanto me venga la regla. Lo que no se es cuando será ...
Mientras os leo, y de vez en cuando la envidia cochina me nubla la vista y me pregunto por qué yo no. Sólo me dura unos minutos, luego se me pasa y me vuelvo razonable. Ojalá todos los sueños se hagan realidad pronto.

La borrasca (anteriormente conocida como "x") va pasando. Superada la primera embestida. Aún no sé si habrá una segunda, pero me siento con ánimo de enfrentarla (si no viene, mejor)

Y entre medias intento acordarme de vivir y de disfrutar lo que tengo.
Ayer fuimos a un concierto de Ismael Serrano (a Mestral no le entusiasma pero me acompañó). Os dejo un trocito de una canción,Volveremos del nuevo disco Acuérdate de vivir. No es la que más me gusta pero la letra se adapta a las circunstancias :

Puede parecer que sólo queda contar los fracasos.
Por eso aplazamos siempre el último trago.
Mientras tanto, bebo, fumo, vivo y amo.
Quizá como todos.
Más bien demasiado.
Mientras tanto, ser felices es una obligación
que incumplo de cuando en cuando.

Y aunque esta ciudad parece Fort Apache
a punto de claudicar, de derrumbarse,
volveremos a asaltar los cielos
y arderán las calles como antes de nuevo.
Brillará en tu piel una primavera
roja de luz color caramelo.

El tiempo incumple sus promesas, miente
en los ojos de las más bellas mujeres.
Mientras, he visto alejarse la dulce llama
del futuro intacto, la vida aplazada.

Crecí, llegué tarde, perdí algunos trenes.
El futuro es hoy, el mañana urgente