lunes, 14 de mayo de 2012

El tiempo vuela

Diez meses recien cumplidos y no hay quien pare al terremoto. Acabamos es día agotadas, seguirle el ritmo es complicado. Hay tanto por ver, por tocar, por mover, por escalar, por desmontar, por arrastrar, por golpear, por lanzar, ... Agotadas. Y felices.

En marzo hicimos una escapada de fin de semana con unos amigos. El único problema es que Pau se puso enfermo (con diarrea y vómitos, pobrecito era la primera vez que se ponía malo). A pesar de todo no perdió la sonrisa y conseguimos pasarlo bien. A la ruta planeada añadimos: supermercados para comprar más pañales, farmacias de guardia, suero  y locales con cambiador.
En pascua subimos al  pueblo, el tiempo no acompañó pero nos hicimos unas expertas cocinitas. Las monas nos quedaron estupendas. Pau consiguió el "huevo" antes de hora ...  menudo susto me llevé. Estabamos jugando encima de la cama, cuando en un salto se lanzó al vacío y aunque intenté sujetarlo llegué tarde. Solo escuche el golpe. Prometo que el corazón me dejo de latir. Aterrizó de cabeza, consiguió un chichón en la frente y yo un tembleque de piernas que me duró todo el día. Menos mal que se ha quedado en una anécdota, porque el remordimiento no me lo quita nadie (y eso que mucha gente me ha contado golpes similares sin consecuencias, pero de pensar en lo que podía haber pasado ...). En la casa del pueblo aprendió a subir escaleras (el bajar lo dejaremos para más adelante)

En abril  aprovechamos los dias de buen tiempo para ir a la playa. Al principio no quería salir de la toalla, luego descubrió que podía jugar con la arena y más tarde que podía gatear sobre ella sin problema. Volvió a casa rebozado y llorando porque se quería quedar más rato.


En este tiempo ha aprendido a decir "adiós". Se pasó días enteros practicando ( y alguna noche, que al despertarse a las cinco de la mañana lo encontrabamos sentado y moviendo la mano, jajaja). Pero ahora que ya lo sabe, ha decidido que no tiene emoción y no lo hace ni aunque se lo pidas por favor. También hace el "cinco lobitos", pero en su versión.Sigue con sus "babadadá damamabá", pero el ansiado "mamá" todavía no lo ha pronunciado.

Gatea rapidisimo y con eso llega a todos los rincones, el preferido es el cuarto de baño porque hay un objeto magnífico: el bidet. Ese maldito invento inútil que colocan en los baños con el único propósito de que lo utilicen los niños para jugar. Ahora la moda es gatear con un objeto en la mano para hacerlo más complicado, para rematarlo hay que ponerse de pie usando una sola mano (la otra está ocupada con el objeto de turno) y dar pasos sin soltar el tesoro. Luego hay que armarse de valor y dar media vuelta, así se puede quedar mirando al público y esperar los aplausos. Todo esto sin soltar nunca el objeto inicial. También camina agarrado de las dos manos, pero ante la menor dificultad: cuerpo a tierra y a seguir gateando.

Como veis, con este pequeño bicho queda poco tiempo ... he tardado dos meses en conseguir publicar una entrada! Así que ya que me pongo voy  a hacerlo bien y hasta os dejo un video.